3 momentos importantes que viví con mi padre, que me enseñaron sobre libertad. Ese man es un genio...

• •

#3. Es 1991 y tengo 14 añitos. Corro al cuarto de mi viejo y le pregunto: “Papá, ¿puedo ir a jugar basketbol?”

Toda mi vida me ha dejado experimentar lo que quiera, así que la respuesta es “Sí, claro”... hasta el día que ve que estoy a punto de cometer una estupidez. Me llama y me sienta para hablar:

-“Estás a punto de hacer (tal cosa)?”, me pregunta.
-“Sí”, le respondo.
-“Analiza bien el resultado”, me dice. “Si haces eso, ¿a dónde vas a parar? ¿Qué va a pasar contigo después?”
-“¿Entonces no lo hago?”, le pregunto.
-“Tú decides. Solo quiero que tengas toda la información de tu lado. Si haces eso, el resultado va a ser (tan-tan-tan). Si puedes vivir con eso, entonces hazlo. Si no, no lo hagas”.

Y tomé mi decisión.

• •

#2. Es 1995 y tengo 18 añitos. Acabo de decirle a mi familia que voy a ser músico profesional y se forma el verdadero saperoco. “¿De qué vas a vivir?”, reaccionan todos.

Todos excepto mi padre. Me sienta en su carro y me hace varias preguntas.

Al entender que esto es algo que apunta a algo más grande en mi vida, me dice: “Ok. Tú vas a agarrar por ese camino. Solo ten claro que aun estás buscando descifrar qué realmente es eso y cómo se hace. Lo que tienes en mente requiere de mucha más dedicación que un trabajo normal. Sé tú. Confía en ti. Y ocúpate de ser 1% mejor cada día. 1% diario es liviano y en un año es un montón”.

Y por ahí agarré.

• •

#1. Han pasado 24 años desde esa conversa. Ya tengo 42 y hace poco le pregunté a mi padre: “¿Te hubiera gustado que yo fuera piloto de barco igual que tú, mi abuelo y bisabuelo?”.

Su respuesta: “Sí, pero nunca te lo hubiera hecho saber. Tú debes tener tu camino y ser la persona que eres”.

Individualidad. Autenticidad. Ser yo.

Gracias por tanto, papá. Gracias por toda la base.

-Robert Baum