Amo entrar a distintas culturas y observar, sentir y escucharlas funcionar. La experiencia me ayuda a entender puntos de conexión y contraste en nuestras vidas.

Visitando Carolina del Norte, en el exacto lugar donde los Hermanos Wright lograron que la humanidad volara por primera vez, me encuentro que los fondos para lograr ese primer vuelo fueron generados por ellos mismos. Tenían un negocio de venta de bicicletas en Ohio, que puso el dinero año-tras-año para lograr su meta. Y la humanidad voló.

Y visitando la Torre Eiffel en París, encuentro que Francia quería tirar abajo la torre porque ensuciaba el paisaje. Su creador, Gustave Eiffel, le alquiló la torre al gobierno por 10 años, desarrolló un plan de turismo, y dejó el negocio ganando dinero en pila. Al devolver la torre, el gobierno francés inteligentemente continuó con el negocio y su obra se mantuvo de pie.

El punto de conexión es:

Si quiero que algo mío funcione, ¿qué responsabilidad debo tomar para hacerlo realidad?

-Robert Baum