Uno de los clash que estoy viendo actualmente en la sociedad, es el progresista contra el conservador.

Clash significa ‘choque, conflicto’.

Cuando algo clashea externamente en la sociedad, en realidad es que está clasheando internamente en cada uno de nosotros. Así que vamos primero al individuo.

Trabajando con individuos de culturas y países distintos, he observado que todos y cada uno de nosotros tiene ambas partes dentro de sí. Resulta que cada uno de nosotros tiene una parte conservadora y también una parte progresista.

Ambas están ahí para lo mismo: sobrevivencia.

La parte conservadora que llevamos dentro, nos dice: “esto siempre lo hemos hecho así”, “hay que mantener”, “es nuestra cultura”.

Esta parte conservadora mantiene y conserva las reglas anteriores, basado en mis miedos internos, en busca de mantener y conservar mi vida. Mi sobrevivencia.

La parte progresista que llevamos dentro, nos dice: “hasta cuando voy a hacer lo mismo”, “tiene que haber algo mejor”, “estoy atado, necesito liberarme”.

Esta parte progresista busca nuevas respuestas y fórmulas, basado en mis miedos internos, en busca de liberarme de lo que me puede estancar y asegurar mi sobrevivencia.

Mi parte conservadora busca mantener y mi progresista busca liberar. Ambas para lo mismo: mantenerme vivo y creciendo.

Esto mismo he notado cuando trabajo con colectivos. El clash interior de cada individuo, lleva al clash colectivo. Si uno mismo no se entiende y no se sabe explicar, ahora imagínate entenderse dentro de un colectivo.

La suma de luchas por la sobrevivencia de cada individuo, se une a la lucha por la sobrevivencia de la especie. Cada individuo busca a las otras personas que avalan lo que él/ella piensa que es sobrevivir. Y así vamos uniendo los miedos individuales a los miedos colectivos.

Volviendo al individuo... internamente, a mí me toca evaluar cuáles reglas me van a mantener con vida de ahora en adelante y cuáles no. Las que sí, las mantengo. Las que no, las libero.

(Y en tema paralelo: es importantísimo identificar qué significa ‘vivir’ para uno mismo. Vivir puede ser biológicamente, puede ser emocionalmente, estatusmente, espiritualmente, etc. Va a depender de cada quién.)

La lucha entre mi parte conservadora y mi parte liberal, es un proceso que entiendo como un juego de tenis o ping-pong. De un lado de la mesa está jugando mi parte conservadora y del otro lado de la mesa está mi parte liberal. En cada punto que buscan anotar, se están jugando una regla personal mía. El que mete ese punto gana en esa regla.

Y el juego mismo representa el conflicto necesario para poder evaluar qué mantengo y qué cambio.

De por cierto, ganar un punto puede demorar bastante, haciendo crecer cada vez la tensión dentro de mí. Y esa tensión es lo que va a lograr que cada parte de la mesa se ponga más seria, más intensa, más reveladora, hasta que una de las dos ceda para mostrarme lo que realmente necesito al final de ese punto y de ese juego.

Es más, toda nueva vida se crea por fricción y conflicto. Nuestras madres puede explicarnos esto mejor que yo, con el embarazo y las contracciones que tuvieron para que nosotros naciéramos.

En resumen...

El clash conservadores y liberales siempre ha existido. Inicia dentro de cada uno de nosotros. Por esto le puse la ‘Y’ al título de este escrito “Conservador-y-Progresista”.

Son 2 polos de un mismo eje:

Si solo progresamos, sin conservar, nos vamos a dar duro contra muchísimos muros o quedar a la deriva, al punto de poder morir.

Si solo conservamos, sin progresar, agua que se estanca se pudre.

Necesitamos un mix para asegurar nuestra sobrevivencia como individuos y como colectivo. Necesitamos armonizar ambos polos, para poder elevar el eje entero. Elevar la vida.

-Robert Baum
Autor de ‘Tu código personal’
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